miércoles, 9 de septiembre de 2026

Cortijo del Fraile, Níjar (Almería). Aproximación y esperanza. (Segunda parte: Blanco y negro)

Para facilitar la lectura, repito aquí el mismo texto que aparece en la entrada anterior, cambiando tan solo las fotografías, ahora en un blanco y negro con matices cárdenos.

1. Edificio principal, con oratorio y torre

No el asesinato sino su conversión en obra teatral ─“Bodas de sangre”─ por el genio de García Lorca, hizo famoso este lugar. Y de sangre parece la tierra en algunas franjas, en virtud de una historia geológica larga y fascinante propia del territorio del Cortijo del Fraile y, en realidad de todo el Cabo de Gata

Volcanes bajo el mar, lavas y cenizas, arrecifes coralinos y fondos litorales vivos se suceden en el relieve actual creando estratos de diferentes colores, sometido el conjunto al viento y a lluvias escasas pero violentas, durante millones de años.

Más la acción humana, en agricultura y ganadería. Muy cerca, rodeando esta finca, zonas mineras de extracción antigua, salvo alguna tan reciente como la de Rodalquilar. Por otra parte, llama la atención la abundancia y perfección de los aljibes, imprescindibles para sobrevivir en esta aridez.

En verdad, todo llama la atención: en primer lugar, el asesinato que sirvió de germen a la obra “Bodas de sangre”, y a la novela, “Puñal de claveles”, de Carmen de Burgos. Pasión a la antigua usanza, matar por honra, más que por celos, matar al que se lleva a la novia en la misma noche de la boda, matar para que el novio ultrajado, y su familia, puedan ir con la cabeza bien alta, que las comadres no murmuren y los hombres no escupan a su paso. Para no convertirte en el hazmerreír del pueblo, de una sociedad reducida, agobiante, pero a la que perteneces.

Nunca debieron ser numerosos los pobladores de esta explotación agro-ganadera, ni siquiera en los buenos tiempos de los frailes, en el siglo XVIII, cuando las tierras, unas setecientas hectáreas, pertenecían a los domínicos de Almería. No he encontrado información fiable relativa a siglos anteriores, aunque sin duda los habitantes nazaríes ya laboraban, pastoreaban y conservaban el agua de lluvia en aljibes.

Con los domínicos se cultivaba trigo de secano, olivos y almendros. Un horno enorme se alzaba en el patio y cocía pan para trabajadores propios y ajenos (los de cortijos menores) aunque según algunos textos ─no me atrevería a llamarlos fuentes─ este horno se construyó cuando la finca pasó a manos privadas.

Porque en 1836 llegó la desamortización, la propiedad fue confiscada, subastada y adquirida por varios pequeños propietarios que acabaron vendiéndola a una familia adinerada, que le confirió su aspecto más conocido; no me atrevo a decir “su aspecto actual”, porque ahora, en septiembre del 2026, ignoro cuánto queda en pie. Lo visité en septiembre del 2007 y julio del 2009, y como puede observarse en las fotografías, su estado de ruina era ya preocupante. Todavía se alcanzaba a ver, o adivinar, la existencia de una serie de dependencias, cuadras, corrales, graneros, la mayoría de una sola planta, erigidas en torno a un patio central; una capilla con torre, campanario y cripta funeraria  de doce nichos; hilera de pocilgas, aljibes espaciosos de hasta cinco metros de profundidad y caminos delimitados por filas de pitas (ágave americano).

No se ven acequias porque nunca han existido en esta zona carente de cursos de agua permanentes; sí hay aguas subterráneas y, en consecuencia, algún pozo se ha perforado.

Del 1836 saltemos al 1928, cuando en el mes de julio aconteció el crimen que sobrecogió a la provincia y al país entero; pero, sin la obra de Federico García Lorca, su fama habría sido efímera. Aunque un escritor no mantiene obligación alguna con los datos concretos, los visitantes acuden buscando esos detalles previos a la literatura. Resulta curioso, incluso paradójico, que si este Cortijo se restaura (o reconstruye) será gracias a un asesinato, a su difusión y su versión literaria. Poco importa su interés geológico ni la sabiduría agrícola aplicada en esta explotación extensiva; me temo que se reconstruirá para convertirlo en centro de un parque temático que gire en torno a lo desalmados que eran “antes”; es decir, al atraso ideológico anterior a nuestros parámetros culturales, y al papel hagiográfico de Federico. En fin, el caso es que se conserve.

Mantengo la esperanza a pesar de su historia reciente, que oscila entre lo ridículo y lo lamentable. Como se puede ver en mis fotos, ya en el 2009 no quedaba techumbre sana, gran parte de los muros se habían derrumbado, las cochiqueras y aljibes se venían abajo… En el 2010 fue declarado BIC (Bien de Interés Cultural) con la tipología de Sitio Histórico; sus devotos aplaudimos y respiramos. Detentaba la propiedad una empresa agraria radicada en Murcia, a quien la declaración de BIC obligaba a arreglos y mantenimiento: nunca se molestó en cumplir estas obligaciones. En el 2011 Cultura abrió un expediente sancionador, previo estudio técnico del deterioro que sufría el Bien.

Multas, impagos de multa, declaración de ruina, grupos de trabajo, propuestas, obras de consolidación, presupuestos, licitación, proyectos generales, plan director… Hasta llegar al año 2022, en que la Diputación de Almería aprueba la compra del Cortijo del Fraile y de unas nueve hectáreas de su entorno por cerca de dos millones de euros. Jugada redonda para la empresa propietaria, que no ha cumplido acuerdos ni gastado un euro en mantenimiento, pero finalmente vende a buen precio.

Parecía inminente la restauración, pero todavía en el 2025 encuentro la noticia de que las obras van a comenzar, ¡bueno, por fin!, me digo.

No, se ve que no empezaron, porque en marzo del 2026 leo que la Diputación ha aprobado la licitación de las primeras obras de consolidación y estabilización del edificio por una cifra cercana a los 900.000 euros. Estos trabajos iniciales buscan frenar su grave deterioro mientras concluye el Plan Director, previo a una rehabilitación integral.

Estamos en septiembre, ¿habrán comenzado ya? ¿Comenzarán las obras alguna vez? ¿Quedará algo que consolidar cuando se pongan a ello?

Si puedo, pasaré a averiguarlo. Y os lo contaré.


     2. Vista lateral, con parte del muro derrumbado (2009)

3. Paso a cuadras y corrales, de los que apenas quedan restos.
 
       4. Aljibe de buen tamaño, con pesebres (2007)

       5. Pared derruida que deja ver el aljibe blanqueado de un cortijo menor.

        6. Viviendas, para trabajadores y para la familia propietaria.

        7. Camino, no el originario, puesto que no está flanqueado por hileras de pitas.

        8. Casa del pastor y dependencias varias.

       9. Abovedado de dos, quizá tres aljibes, muy deteriorados.

      10. Puerta prohibida

     11. Puerta sin puerta

        12. Hogar, bien dispuesto en su momento

          13. Hogar más modesto. En el 2007; en el 2009, en color, mucho más destruido.

       14. Abierto al cielo y a los campos


      15. ¿Vecina?

       16. El buen durmiente

       17. Dependencias

       18. Vanos y vigas

       19. Profundidad de la destrucción

      20. Pasillo
















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